
CHIHUAHUA, Chih.- Derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) denunciaron que enfrentan esperas de hasta un año para ser intervenidos quirúrgicamente en cirugías ambulatorias, quedando a la deriva tras recibir la instrucción médica de mantenerse pendientes del teléfono sin una fecha programada.
El caso de Doña Mary refleja la problemática que afecta a los pacientes de la institución. Ella padece un lipoma en la espalda que le provoca fuertes dolores y, tras cumplir con todos los exámenes médicos solicitados para la operación, el especialista se limitó a indicarle que esperara una llamada que nunca llegó, lo que provocará que sus estudios caduquen por el paso del tiempo.
Una situación similar padece otro derechohabiente que acumula más de doce meses a la espera de una llamada telefónica para ser ingresado por múltiples hernias que le causan dolores constantes. Al igual que en el caso anterior, la única respuesta del personal médico fue la recomendación de estar atentos al teléfono para un posible aviso de última hora.
Los testimonios recabados evidencian que la capacidad operativa de las clínicas del IMSS resulta insuficiente frente a la alta demanda de intervenciones de baja complejidad. Los pacientes quedan sujetos a la disponibilidad de espacios y a la suerte de recibir una notificación que puede demorar un año entero en concretarse.
Ante este panorama de saturación y largos tiempos de espera, los afectados exigen a las autoridades de salud agilizar los procesos de programación quirúrgica, evitar la pérdida de vigencia en los estudios médicos previos y garantizar una atención oportuna y digna para quienes dependen del sistema de seguridad social.









































































