
Irán.- El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, denunció este domingo 29 de marzo de 2026 que el gobierno de Estados Unidos prepara una incursión terrestre en territorio persa, contradiciendo los mensajes públicos de diplomacia de la Casa Blanca. La acusación surge en un momento crítico de la guerra que estalló hace un mes, coincidiendo con la llegada de un buque de asalto anfibio estadounidense con 3,500 efectivos a la región y reportes de inteligencia sobre operaciones de fuerzas especiales.
A través de la agencia oficial IRNA, Qalibaf señaló una estrategia de engaño por parte de la administración del presidente Donald Trump.
La acusación: "Públicamente, el enemigo envía mensajes de negociación y diálogo mientras, en secreto, planifica una ofensiva terrestre", afirmó el líder iraní.
Reportes de inteligencia: Según información del Washington Post, el Pentágono contempla incursiones selectivas de fuerzas especiales en lugar de una invasión a gran escala, buscando objetivos estratégicos dentro de Irán.
Contradicciones en EE. UU.: Mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, descartó el viernes la necesidad de tropas de tierra, la presencia de un grupo naval de asalto cerca de las costas iraníes ha elevado la alerta máxima en Teherán.
La guerra, que inició el pasado 28 de febrero de 2026, ha escalado hacia objetivos industriales clave que afectan el suministro militar y la economía global.
Ofensiva de la Guardia Revolucionaria: El ejército ideológico de Irán reivindicó ataques contra Aluminium Bahrain (Alba) y Emirates Global Aluminium (Ega), dos de las fundiciones más importantes del mundo.
Motivo estratégico: Irán sostiene que estas plantas suministran materiales críticos para las industrias militares de Estados Unidos, justificando los ataques como una medida de defensa ante la "ofensiva conjunta" de Israel y EE. UU.
Mercados en alerta: El precio de los metales y la energía continúa reflejando la inestabilidad en la región, ante el temor de una interrupción total de las cadenas de suministro en el Golfo.
A pesar de la retórica bélica, este domingo y lunes se lleva a cabo una cumbre de emergencia en Islamabad, Pakistán. Representantes de Turquía, Egipto y Arabia Saudita buscan una hoja de ruta para detener las hostilidades.
Mediación regional: El bloque de países árabes y musulmanes intenta evitar que el conflicto se convierta en una guerra regional total.
Escenario incierto: La ambigüedad de Donald Trump sobre el uso de la fuerza terrestre mantiene al mundo en vilo, mientras la llegada de los 3,500 Marines al frente del grupo naval sugiere que la opción militar sigue sobre la mesa.
El conflicto entra en una fase decisiva donde la línea entre la negociación y la invasión parece volverse cada vez más delgada.



