
EU.- El gobierno de los Estados Unidos inició una investigación sobre posibles nexos entre el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y grupos del narcotráfico, según un informe publicado por el diario The New York Times. La indagación busca determinar si figuras cercanas al mandatario, o él mismo, sostuvieron reuniones con capos de la droga o solicitaron donaciones para su campaña presidencial a cambio de beneficios políticos o protección.
El reporte señala que agencias de inteligencia y el Departamento de Justicia de EE. UU. han recopilado testimonios y datos que sugieren una posible infiltración de dineros ilícitos en el entorno político del líder colombiano.
Puntos clave del reporte: La investigación se centra en si se pactaron treguas o condiciones favorables para grupos criminales bajo la política de "Paz Total" impulsada por el gobierno de Petro.
Donaciones bajo la lupa: Se indaga si recursos provenientes de estructuras del narcotráfico financiaron eventos de campaña en regiones estratégicas de Colombia.
Fuentes del diario: El informe cita a funcionarios estadounidenses y documentos confidenciales que revelan la preocupación de Washington por la integridad institucional en el país andino.
Colombia ha sido históricamente el principal aliado de Estados Unidos en la lucha contra las drogas en la región. Una investigación de esta magnitud pone en riesgo la cooperación militar y los tratados de asistencia económica.
Reacción del Gobierno Colombiano: El presidente Gustavo Petro ha negado categóricamente las acusaciones, calificándolas de intentos de desestabilización por parte de sectores opositores y medios internacionales.
Seguridad Hemisférica: Analistas sugieren que de confirmarse estos vínculos, Estados Unidos podría aplicar sanciones financieras o diplomáticas, similares a las impuestas en el pasado a otros mandatarios de la región.
Cooperación Judicial: La fiscalía estadounidense busca verificar si hubo interceptaciones o registros que vinculen directamente a familiares o asesores cercanos al mandatario con redes de tráfico de cocaína.
Este escenario recuerda episodios de la historia reciente de Colombia, donde la sombra del narcotráfico ha permeado las esferas más altas del poder. Sin embargo, es la primera vez que un presidente de corte progresista enfrenta un escrutinio tan directo por parte de las autoridades de justicia de los Estados Unidos durante el ejercicio de su cargo.
La Casa Blanca ha mantenido una postura cautelosa, señalando que, aunque respetan la soberanía de Colombia, la transparencia en el financiamiento de campañas y la lucha contra el crimen trasnacional son pilares inamovibles de su política exterior.



