
Por Alessia Guerra
¡Sálvese quien pueda! La política chihuahuense ha alcanzado ese tierno punto de maduración donde las ideas escasean, pero las pedradas vuelan con precisión de campeonato olímpico.
El más reciente episodio de este drama lo protagonizó la gobernadora Maru Campos, quien agarró sus maletas, cruzó el charco del centralismo y se plantó en la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México.
¿El motivo? Ir a decir que no debe nada, que le quieren inventar milagritos y, de paso, recetar una elegante "rayada de madre" (con todo el peso y el folclor norteño) a quien ose sembrarle delitos. Una estampa de alta diplomacia nacional. Pero, por supuesto, la comitiva morenista ya la esperaba con el abanico encendido y tres toneladas de estiércol listas para el ventilador.
El "Tour de la Victimización" y las ausencias selectivas
La primera en levantar la mano para la rechifla fue la senadora con licencia y “muy embarazada”, Andrea Chávez, quien con su habitual tono de "te lo digo Chana para que lo entiendas Juana", le echó en cara la brújula a la gobernadora. Chávez sugirió que Maru padece de "juarezfobia", pues le pareció de lo más curioso que la mandataria prefiera ir a gastar suela en las banquetas de la gran capital antes que pararse en la sufrida frontera de Ciudad Juárez. Prioridades de la agenda pública, le llaman.
Y si de rencores finos hablamos, el senador Javier Corral no dejó pasar la oportunidad de meterle sazón al caldo. Con esa agudeza que lo caracteriza cuando se trata de su sucesora, Corral sentenció que Maru solo fue a la CDMX a hacer "lo único que realmente le sale bien: victimizarse". Según el exgobernador, la visita a la FGR no fue un acto de justicia, sino un trámite burocrático para alimentar el ego de la eterna perseguida política.
De "Shows" nacionales y revolcaderos de carpetas
Para rematar el cuadro de honor de la indignación guinda, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, no se anduvo con rodeos diplomáticos. Fiel: ¡Sálvese quien pueda! La política chihuahuense ha alcanzado ese tierno punto de maduración donde las ideas escasean, pero las pedradas vuelan con precisión de campeonato olímpico.
Los morenistas insisten en que todo esto fue un burdo intento de "revolver" las aguas y barajar carpetas de investigación pasadas, presentes y futuras, con el único fin de armar un alboroto mediático que distraiga a los mortales de los verdaderos problemas del estado grande.
¿Gobernanza o temporada de pedradas?
Al final del día, lo verdaderamente conmovedor de este sainete es la enorme madurez cívica de nuestra clase política. Mientras el ciudadano de a pie se debate entre los baches, la sequía y la inseguridad, nuestros próceres se regalan este derroche de amor y finos modales.
Maru Campos regresa al norte con el pecho erguido, la FGR "visitada" y una mentada de madre histórica flotando en el aire de la capital. Por su parte, la bancada guinda se queda relamiéndose los bigotes, listos para el próximo capítulo de su deporte favorito: el lanzamiento de lodo con ventilador integrado.
Agradezcamos, pues, a la gobernadora y a sus incansables críticos de Morena por recordarnos el verdadero propósito de la política moderna: no es gobernar, ni dar resultados, ¡es darnos el mejor contenido para las redes sociales! Guarden las piedras para la próxima semana y, por favor, que alguien le mande un té de azahar a todos los involucrados.



