
Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada consideraban jubilarse del liderazgo del Cártel de Sinaloa debido al cansancio y a su avanzada edad, reveló la exdiputada local Lucero Sánchez López, conocida como la “Chapodiputada”. La excolaboradora y expareja sentimental de Guzmán Loera afirmó que ambos capos buscaban entregar la conducción de la organización criminal a personas ajenas a sus familias, con la intención de dejar una vida de persecución y violencia.
Sánchez López explicó que los líderes de la estructura criminal conversaban sobre la posibilidad de retirarse para vivir sus últimos años de manera tranquila. De acuerdo con sus declaraciones, Guzmán Loera rechazaba la idea de que sus hijos asumieran el control de las actividades ilícitas y pretendía mantenerlos alejados del crimen organizado. No obstante, las intenciones de retiro nunca se concretaron, ni se definieron los nombres de quienes habrían tomado la estafeta como sucesores en la cúpula directiva.
La exdiputada sinaloense sostuvo que el escenario actual en Sinaloa refleja el fin de una era para la organización tras la detención de ambos líderes en Estados Unidos. Sánchez señaló que la salida de las cabezas históricas derivó en la pérdida de los códigos internos de conducta que anteriormente respetaban, como el compromiso explícito de no atentar contra la población civil ni contra menores de edad, lo que fracturó la cohesión que caracterizaba al grupo criminal.
Durante la conversación, la testigo en el juicio de Nueva York compartió pasajes sobre la vida cotidiana y aspiraciones de Guzmán Loera. Relató que, además de realizar ejercicio diario y ver series de televisión durante su estancia en la clandestinidad, el capo solía cantar con frecuencia temas de agrupaciones norteñas y llegó a confesar que en su juventud anhelaba convertirse en integrante de La Banda El Recodo.
Respecto a su trayectoria política en Sinaloa, la exlegisladora rechazó haber recibido financiamiento del crimen organizado para ganar su curul en 2013 y aseguró que solicitó al propio capo no intervenir en la contienda electoral. Actualmente, tanto Guzmán Loera como Zambada García se encuentran bajo custodia de las autoridades judiciales estadounidenses tras ser aprehendidos en distintos operativos.



