
Por Alessia Guerra
¡Qué nobleza la de la Cuarta Transformación! Justo cuando pensábamos que el amor al arte y la organización interna eran el motor de Andrés Manuel López Beltrán en Morena, resulta que el instinto del deber —o quizás el del miedo— lo llama a emprender un nuevo e "inesperado" rumbo. Dice el tuit, el trascendido y el rumor de café, que el muchacho deja las extenuantes labores del partido. ¿La razón? Quiere ser diputado.
Qué bonita coincidencia. Justo ahora que los astros se alinean y que las malas lenguas —esas que nunca faltan— sugieren que el Jr. necesita, con urgencia médica, una dosis masiva de fuero constitucional.
La lista de los "acusados de éxito"
Y es que en los pasillos de la política norteamericana se comenta que en Washington tienen un club de lectura muy exclusivo. Dicen que hay una lista —otra más— donde el nombre de Andy ya comparte espacio y créditos con figuras de la talla de Américo Villarreal y Adán Augusto López. Puro prócer de la patria, pues.
Según las malas vibras de la oposición, el Jr. resultó ser todo un "pillín" para los negocios. Pero claro, en este México de la pureza franciscana, todo es culpa de la imaginación de la prensa empresarial.
Amigos, negocios y "coincidencias" sinaloenses
Por si fuera poco, el entramado se pone más espeso que el caldo de un buen restaurante en Culiacán. El runrún de las benditas redes sociales insiste en meter en la misma licuadora a los hijos del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya y a los entrañables amiguitos de Andy.
El mito urbano: Dicen los que dicen que dijeron, que este grupo de jóvenes visionarios resultó tener una ambición del tamaño del PIB nacional, especializándose en contratos de esos que llaman "especiales" (de esos que se firman rápido y se aclaran nunca).Habrá que ver, por supuesto, si tanto río que suena en verdad lleva agua, o si solo es otra campaña de desprestigio contra estos muchachos que lo único que querían era hacer prosperar al prójimo... empezando por ellos mismos. Por lo pronto, preparen las curules, que la inmunidad parlamentaria no se va a ganar sola.



