
Por Alessia Guerra
Dicen por ahí que "el hombre propone, Dios dispone y la política todo lo descompone". Tras su cantado retiro en octubre de 2024, nos habían jurado y perjurado que el expresidente Andrés Manuel López Obrador se sumergiría en el silencio místico y casi monacal de su quinta en Palenque. Una "austeridad franciscana" mediática que, para sorpresa de absolutamente nadie, duró lo que un suspiro en un vendaval.
Este martes 2 de junio, el tan cacareado esquema de retiro civil se rompió por completo. ¿El milagro? Uno de esos que demuestran que "la sangre llama" y que, cuando se trata de la sagrada familia, hasta el aislamiento más estricto se flexibiliza con bendición papal. El exmandatario reapareció bajo los reflectores para arropar las legítimas, espontáneas y nada calculadas aspiraciones de su hijo, Andrés Manuel ‘Andy’ López Beltrán, quien acaba de abandonar el "sacrificio" de la Secretaría General de Morena para buscar el cobijo de una diputación federal por Tabasco.
Para engalanar el destape, la maquinaria difundió una postal en redes —en la que posan muy sonrientes con el fondo verde de la selva— acompañada del emotivo y nada ensayado mensaje institucional: “Soy hijo de quienes aman y lucharon por el pueblo”. Una frase bellísima, idílica, casi para conmover hasta las lágrimas, si no fuera porque los malpensados de siempre —esos aguafiestas que no perdonan una— tardaron cinco minutos en recordar que una cosa es el amor abstracto al pueblo y otra, muy distinta, el amor terrenal por los gustos exuberantes, viajes y lujos que tanto contrastan con la pobreza franciscana que se predicaba en las homilías mañaneras. Pero claro, "en arca abierta, hasta el justo peca", y el estilo de vida del junior parece regirse con un catecismo financiero muy diferente al del resto de los mortales.
Carpetas secretas y visitas de alto nivel: ¿Se tambalea el tablero o solo se blinda el barco?
El agua en el río de la política tropical baja bastante turbia y, como bien dicen en Tabasco, donde los paisanos confiesan ser "chismocitos" pero rara vez fallan el tiro, en esto no existen las casualidades. "Cuando el río suena, agua lleva", y si el río es el Grijalva, lleva lodo, secretos y mucha prisa.
Resulta sospechosamente poético que el destape del heredero y la súbita reaparición del patriarca ocurran apenas unos días después de ciertos movimientos de alta tensión en las sombras. Se rumora con fuerza en los pasillos de palacio que la presidenta Claudia Sheinbaum corrió a realizar una visita "secreta" al expresidente a finales de mayo. ¿El pequeño gran detalle? Que ese viaje exprés ocurrió justo después de que Markwayne Mullin, el mismísimo Secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, pisara tierras mexicanas con cara de pocos amigos.
Las malas lenguas aseguran que Mullin no vino a intercambiar recetas de cocina, sino a entregar una carpeta extremadamente comprometedora. Una papa caliente que la presidenta, en un acto de pura cortesía política, prefirió llevar de inmediato al búnker de Palenque. ¿Qué joyas contenía ese misterioso expediente? Quienes presumen de descifrar el lenguaje cifrado del poder afirman que ahí venían los nombres de varios morenistas de los más "chipocludos" y que el de Andy López Beltrán brillaba con luz propia y letras doradas.
De ser cierto el río de rumores, la candidatura exprés al Distrito 6 de Tabasco no sería un genuino arrebato de amor por la legislación, sino una urgencia médica de esas que obligan a aplicar el refrán de "más vale prevenir que lamentar". El fuero constitucional, después de todo, sigue siendo el mejor paraguas del mercado contra las tormentas judiciales que suelen soplar desde el norte.
Rumbo a 2027: El retorno del hijo ausente
"Prometer no empobrece, el dar es lo que aniquila."
A través de una misiva remitida a Ariadna Montiel, actual dirigente formal del partido, el "junior Andy" formalizó su salida de la burocracia partidista para no "interferir en la equidad" del proceso interno rumbo a las intermedias de 2027. Qué elegancia, qué pulcritud democrática.
Lo divertido es que, mientras las autoridades del partido ya preparan la alfombra roja institucional y limpian las urnas de la encuesta, los ciudadanos en Tabasco aseguran entre risas que al candidato se le ve menos el pelo por su estado natal que a un cometa en el cielo. Eso de que "camina el territorio seguido" se quedó en el guion de la dirigencia, porque en la realidad, el asfalto tabasqueño hace mucho que no sabe de sus suelas. Pero qué importa el arraigo cuando se tiene el apellido.
Entre su voto excepcional para estrenar la reforma judicial en 2025 y sus llamados internacionales para salvar a Cuba del bloqueo petrolero de Trump, estaba claro que el retiro del expresidente era una puesta en escena para ingenuos. Pero esta reaparición para blindar el porvenir de su vástago confirma que "genio y figura, hasta la sepultura".
Ya veremos si en las encuestas de Morena el noble pueblo tabasqueño confirma con su voto que "lo que se hereda no se hurta", o si el peso de las carpetas secretas termina por inclinar la balanza en un juego donde la austeridad franciscana quedó en el olvido, los lujos se perdonan por decreto y el poder se defiende con uñas, dientes y, sobre todo, en familia.



