








En medio de reportes técnicos sobre seguridad, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se ha convertido en una figura inesperadamente popular fuera del ámbito gubernamental, donde su imagen es utilizada en una amplia variedad de productos que se venden en mercados del país.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, Harfuch mantiene un perfil técnico: presenta cifras sobre detenciones, decomisos y operativos contra estructuras criminales, con un tono serio y enfocado en resultados.
Especialistas en seguridad, como Rodrigo Peña del Tecnológico de Monterrey, señalan que su trayectoria ha estado marcada por un enfoque operativo más que político.
Sin embargo, fuera de ese espacio institucional, la figura del funcionario ha adquirido un matiz distinto. En tianguis y comercios informales, su imagen aparece en toallas, cobijas, almohadas e incluso pasteles.
En algunos casos, es representado como un personaje tipo “Batman”, lo que ha impulsado su apodo popular entre vendedores y compradores.
De acuerdo con comerciantes, los productos con su imagen tienen precios que oscilan entre los 200 y 400 pesos, y registran una alta demanda, especialmente en la Ciudad de México y otras zonas urbanas.
El contraste entre su papel como responsable de la seguridad nacional y su presencia en la cultura popular refleja cómo ciertas figuras públicas pueden trascender su función institucional y convertirse en fenómenos mediáticos.









































































