
México.- El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, advirtió que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) mantiene su capacidad operativa y sigue siendo una de las organizaciones criminales más peligrosas de México. A pesar de los informes sobre el debilitamiento de su estructura tras la caída de su líder fundador, Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", el funcionario federal subrayó que el grupo no ha desaparecido y continúa representando una amenaza de alta prioridad.
[Imagen de Omar García Harfuch durante la conferencia matutina en Palacio Nacional]
Durante el informe de seguridad mensual, García Harfuch detalló que la organización criminal ha demostrado una notable capacidad de resiliencia, manteniendo su presencia en gran parte del territorio nacional y diversificando sus actividades ilícitas.
Estructura Vigente: Las autoridades de inteligencia han detectado que el cártel ha reorganizado sus mandos medios para evitar la fragmentación tras la ausencia de su líder histórico.
Peligrosidad Extrema: Se destacó el uso de armamento de alto poder, drones cargados con explosivos y tácticas de combate urbano que el grupo sigue empleando en zonas de conflicto.
Presencia Regional: El CJNG conserva el control de rutas estratégicas para el tráfico de drogas sintéticas, como el fentanilo y la metanfetamina, hacia el mercado estadounidense.
El secretario de Seguridad enfatizó que la administración federal no ha bajado la guardia y que el objetivo principal es desarticular no solo las cabezas, sino las estructuras logísticas y financieras del grupo.
Inteligencia y Tecnología: Se ha intensificado el uso de centros de inteligencia para rastrear las redes de lavado de dinero que sostienen al grupo en Jalisco, Colima, Michoacán y Guanajuato.
Operativos Focalizados: En coordinación con la SEDENA y la Marina, se mantienen despliegues en los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas para frenar la entrada de precursores químicos.
Cooperación Internacional: Existe una comunicación constante con agencias de seguridad extranjeras para monitorear el crecimiento del cártel en el ámbito trasnacional.
García Harfuch recordó que la captura o fallecimiento de líderes de alto perfil en el pasado no ha significado el fin de las organizaciones, sino que a menudo provoca una reconfiguración interna que puede elevar los índices de violencia. En el caso del CJNG, la SSPC monitorea posibles fracturas internas que puedan derivar en enfrentamientos por el control de la organización.
El gobierno federal reiteró su compromiso de pacificar las regiones afectadas por este cártel, priorizando la atención a las causas sociales pero sin dejar de utilizar la fuerza del Estado para neutralizar las células más violentas que operan bajo estas siglas.



