
JUÁREZ, Chih. — Un reciente estudio internacional publicado en la revista Nature Cities ubicó a Ciudad Juárez entre las localidades mexicanas que registran mayores niveles de subsidencia, un fenómeno de deformación y hundimiento paulatino del suelo que afecta la infraestructura urbana y la seguridad operacional.
El análisis, que utilizó mediciones satelitales globales para monitorear el movimiento de la corteza terrestre en más de 400 urbes de todo el mundo, identificó que la sobreexplotación de los mantos acuíferos y el peso de la mancha urbana son los principales factores que aceleran el descenso del terreno en la frontera.
A nivel nacional, la lista de zonas afectadas incluye a localidades como la Ciudad de México, Torreón y Toluca, pero posiciona a esta frontera en un punto crítico del norte del país debido a las condiciones áridas de la región y a la alta dependencia de la extracción de agua subterránea para abastecer a la población.
Expertos en geotecnia explican que la disminución paulatina de los niveles del subsuelo genera fracturas no visibles de manera inmediata, pero que con el tiempo se manifiestan en grietas sobre el pavimento, fallas estructurales en edificaciones, colapsos en las redes de drenaje y apariciones frecuentes de socavones.
Frente a este escenario, especialistas subrayan la necesidad de que las autoridades locales y los organismos reguladores del agua adopten planes de desarrollo urbano sostenible, implementen medidas para la recarga de mantos freáticos y refuercen los reglamentos de construcción para mitigar los impactos a mediano y largo plazo.









































































