
El Departamento de Defensa de Estados Unidos aprobó el préstamo temporal de un sistema militar de energía dirigida para evaluar su uso frente a drones del narcotráfico y flujos migratorios.
El Pentágono autorizó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) el uso y prueba de un sistema de ondas milimétricas conocido como Sistema de Denegación Activa (ADS), con el fin de desarrollar tácticas de disuasión en la frontera con México.
La medida, validada mediante un memorando firmado por el secretario de Defensa, responde a las crecientes preocupaciones de la administración de Donald Trump ante el uso de drones por parte de cárteles de la droga y los recientes reportes de caravanas de migrantes en la región.
El dispositivo no letal funciona emitiendo un haz invisible de energía electromagnética a casi un kilómetro de distancia, el cual genera una intensa sensación de calor similar a la de un horno en la piel de las personas, obligándolas a dispersarse de inmediato.
El acuerdo contempla un préstamo temporal del equipo por un periodo de siete meses, estableciendo que su operación directa no estará a cargo de personal militar, en una medida sin precedentes para el control fronterizo estadounidense.







































































