
CHIHUAHUA, Chih.- Hay tardes en las que el tráfico no avanza y la paciencia, sencillamente, decide tomarse el día libre. Lo que debía ser un trayecto ordinario se transformó rápidamente en el centro de atención del asfalto: una monumental trifulca entre un hombre y una mujer que pasaron del distinguido intercambio de reclamos a una auténtica exhibición de empujones, manotazos. .
Todo comenzó por el ya clásico: porqué “pitaste”se me metió en el carril” o el siempre confiable “no pusiste la direccional”. Sin embargo, el asunto escaló de un cruce verbal a una intensa batalla cuerpo a cuerpo. Mientras la dama insistía en medir la fuerza de sus brazos contra la anatomía del sujeto, este aplicaba la técnica milenaria del “hazte para allá” con empujones defensivos, intentando quitarse de encima los ataques con la gracia de quien espanta un mosco a mitad de la noche.
Entre el repertorio de frases célebres que engalanaron la tarde, el hombre decidió acudir al recurso supremo de la tecnología moderna: “¡Mi carro te está grabando!”, advirtió con tono triunfal, como si la cámara del tablero fuera un escudo protector mágico. Ante la poca efectividad del argumento tecnológico, el diálogo continuó subiendo de categoría hasta alcanzar la fina lírica: “¡Pues me vale me, porque la que me está pegando eres tú! No, yo empecé a pitar… ¡deja de estarme pegando, pi ga!”. Toda una cátedra de dmanejo de crisis y buenos modales.
Por supuesto, el resto de los conductores no dudó en unirse al ensamble musical. Entre un concierto afinado de bocinazos, reclamos por el paso bloqueado y un mar de teléfonos celulares capturando cada segundo en alta definición, la avenida quedó completamente paralizada. Nadie llegaba a su destino, pero eso sí, todos aseguraron el chisme del día para sus redes sociales. Un día más en la jungla de asfalto, donde el civismo no existe. De inmediato el pleito circuló en redes sociales.



