
CIUDAD DE MÉXICO.– La irrupción de la inteligencia artificial generativa en el entorno educativo ha abierto un intenso debate global sobre si herramientas como ChatGPT están mermando las capacidades cognitivas de los estudiantes, una incógnita que los resultados preliminares de la prueba PISA 2025 comienzan a esclarecer.
De acuerdo con el informe internacional dado a conocer este mes, el uso desregulado y constante de asistentes de IA para resolver tareas escolares y ensayos genera una preocupante dependencia intelectual, reduciendo el pensamiento crítico, la retención de memoria y la capacidad de resolución autónoma de problemas entre los jóvenes.
Sin embargo, el estudio subraya que el problema central no radica en la tecnología en sí misma, sino en la falta de metodologías pedagógicas adecuadas para integrar la inteligencia artificial como un complemento formativo y no como un sustituto del esfuerzo cognitivo humano.
Los expertos en políticas educativas recalcan que prohibir herramientas como ChatGPT resulta ineficaz y obsoleto, por lo que el verdadero reto institucional consiste en rediseñar los modelos de evaluación y enseñanza, priorizando exámenes presenciales y dinámicas que exijan argumentación propia.
El informe concluye que el futuro académico exige un equilibrio urgente: aprovechar el potencial de la inteligencia artificial sin sacrificar las habilidades analíticas fundamentales que sustentan el aprendizaje humano a largo plazo.









































































