
COLUMNA
NO QUEDA DUDA. Salvo alguna sorpresita en el medio además de los registros del “Capi” Arrieta y de Rosana Díaz por la candidatura de Morena por la gubernatura, tal parece que las únicas opciones serias son las de la Senadora con licencia, Andrea Chávez y el alcalde en licencia, Cruz Pérez Cuéllar. Ambos ya con sus estructuras consolidadas por todo el estado buscan encabezar la llegada formal de la izquierda morenista a Chihuahua. Chávez corre con la suerte de que la paridad de género la pueda ungir mientras que Cruz su experiencia y ruedo por el PAN, MC y ahora en Morena lo colocan como un viejo lobo de mar. Dos visiones encontradas, una fiel representante de la izquierda dura y woke, mientras la otra es una posición más centro e inclusive con tintes de derecha en algunos rubros. Sin duda la pelea debajo la mesa será determinante y el tablero que jueguen en Palacio Nacional y en Palenque definirán los rumbos del partido en el poder ante el latente encontronazo del CIAgate. No hay que olvidar que el obradorato es un equivalente al maximato donde su líder moral a pesar de los pesares es el “Jefe Máximo de la Transformación” o el Mao Tse Tung mexicano.









































































