
EU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó la tensión bélica a niveles críticos este domingo al amenazar con la destrucción total de la infraestructura energética y logística de Irán. Tras acusar a Teherán de una “violación completa” del cese al fuego debido a ataques contra buques en el Estrecho de Ormuz, el mandatario advirtió que, de no aceptarse el nuevo acuerdo, su administración destruirá “todas y cada una de las centrales eléctricas y todos los puentes” del país persa, sentenciando: "¡No más señor amable!".
El conflicto, que inició el pasado 28 de febrero con operaciones militares de EE. UU. e Israel, ha entrado en una fase de volatilidad extrema:
El incidente: El sábado, al menos tres buques comerciales fueron atacados al intentar cruzar el estrecho, apenas un día después de que Irán anunciara una reapertura parcial.
Bloqueo naval: En respuesta, Trump ordenó a la Marina estadounidense bloquear cualquier embarcación que intente entrar o salir de la zona, una medida que Irán califica como un "acto de guerra".
Impacto en mercados: El crudo ha revertido su tendencia a la baja, provocando una nueva ola de incertidumbre en los mercados energéticos globales, donde se teme una interrupción prolongada del suministro.
Desde Teherán, el gobierno de Masoud Pezeshkian y el portavoz Esmail Baqai han rechazado las amenazas estadounidenses:
Denuncia internacional: Irán calificó el bloqueo naval como un "crimen de guerra" y un castigo colectivo contra su población.
Condición de apertura: El Ministerio de Relaciones Exteriores condicionó la reapertura del paso marítimo al levantamiento total de las restricciones impuestas por Washington.
Capacidad de respuesta: La Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier intento de forzar el estrecho por parte de buques de guerra será respondido con firmeza, asegurando que sus fuerzas están "totalmente preparadas".
A pesar de la retórica agresiva, se mantiene una última ventana de diálogo en territorio neutral:
Sede Pakistán: Una delegación diplomática estadounidense viajará este lunes a Islamabad para intentar rescatar las negociaciones que colapsaron previamente el 12 de abril.
La oferta final: El vicepresidente JD Vance ha calificado la propuesta actual como un "acuerdo justo y razonable", aunque el liderazgo iraní cuestiona su legitimidad al privarlos de sus derechos nucleares.
Mediación: Pakistán funge como el puente crítico para evitar una guerra total que, según analistas, podría desestabilizar permanentemente el equilibrio de poder en el Medio Oriente.



