


Chihuahua.- La reciente movilización realizada por el partido Morena este sábado en la capital del estado evidenció una serie de retos operativos y presuntas fricciones internas entre los liderazgos locales y la dirigencia nacional. Lo anterior, luego de que el evento no alcanzara las metas de asistencia proyectadas originalmente por los organizadores.
De acuerdo con versiones surgidas al interior del partido, la evaluación de la jornada generó inconformidad en la dirigencia nacional debido a la respuesta en la convocatoria. Trascendió que se realizaron observaciones a figuras clave en la entidad, como la senadora con licencia Andrea Chávez, el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, y la dirigencia estatal encabezada por Brigitte Granados.
Fuentes partidistas señalaron que el aforo total en la capital se estimó en aproximadamente 2 mil 500 personas, una cifra significativamente menor a las proyecciones logísticas establecidas para un evento que contó con la presencia de la plana mayor del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).
Los cuestionamientos hacia el equipo local se centraron en un presunto descuido de la estructura territorial. Militantes asistentes al evento indicaron que la dirigencia nacional enfatizó la necesidad de reforzar el trabajo de campo frente a los próximos compromisos electorales, advirtiendo que los números actuales complican el panorama competitivo en la región.
La jornada contó con el seguimiento directo de liderazgos nacionales, entre ellos la presidenta del CEN y el secretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán, lo que incrementó la relevancia de la evaluación política del evento.
Ante este escenario de ajustes internos, miembros del partido y analistas políticos anticipan que la dirigencia nacional podría implementar modificaciones en la estrategia de operación política y en la conducción de los cuadros en el estado de Chihuahua, con el objetivo de reestructurar las bases operativas de cara al futuro.



