
Chihuahua.- El Subsecretario de Educación Básica, Arturo Parga Amado, reveló que se han contabilizado 30 casos de amenazas de tiroteo en planteles escolares del estado, todas derivadas de un desafío viral en redes sociales. Aunque se ha confirmado que las alertas carecen de fundamento, las autoridades han activado protocolos de seguridad y mesas de trabajo para erradicar estas conductas que generan alarma en la comunidad estudiantil.
El reto consiste en escribir mensajes intimidantes en los baños de las escuelas, lo que ha derivado en una movilización constante de cuerpos policiacos y la implementación de sistemas de reporte inmediato.
Los reportes oficiales indican una concentración específica tanto en zonas geográficas como en rangos de edad de los estudiantes:
Distribución por ciudad: De los 30 casos, 13 ocurrieron en Chihuahua capital, tres en Casas Grandes y el resto se divide entre municipios como San Juanito, Parral, Ojinaga y Meoqui.
Nivel escolar: La problemática se centra casi exclusivamente en secundarias con 28 registros, mientras que en primarias solo se han detectado dos incidentes.
Dato particular: Los directores de los planteles informaron que los mensajes aparecen con mayor frecuencia en los baños de las niñas que en los de los niños.
Desde el pasado 22 de abril, la Secretaría de Educación y Deporte habilitó una plataforma estatal para que los directores notifiquen cada hallazgo de manera automática:
Notificación multicanal: El sistema informa simultáneamente a la autoridad judicial, a la educativa y a los padres de familia.
Mesas de Seguridad: Se han instalado 11 mesas de trabajo con la participación de fiscalías, policías y padres de familia para abordar la problemática de forma integral.
Medidas preventivas: Se ha reforzado la "Operación Mochila" y se sostienen reuniones informativas constantes en cada institución afectada.
Parga Amado subrayó que, a pesar de la cifra actual, Chihuahua se mantiene como uno de los estados con menor incidencia de este tipo de amenazas virales a nivel nacional. No obstante, enfatizó que la meta de la Secretaría es erradicar los casos por completo para evitar el desgaste de los cuerpos de seguridad y el impacto psicológico en los alumnos.



