
EU.- El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchi, confirmó que el Estrecho de Ormuz —vía por la que transita el 20% del petróleo mundial— permanecerá “totalmente abierto” mientras se respeten los acuerdos de cese al fuego en la región. Sin embargo, el anuncio coincide con la postura del presidente de EE. UU., Donald Trump, quien advirtió que el bloqueo a los puertos iraníes no se levantará hasta lograr un nuevo pacto bilateral.
A pesar del anuncio iraní en la red social X, persiste la duda sobre a qué pacto específico se refiere el funcionario:
Escenario A: El alto al fuego de diez días entre Israel y Hezbolá iniciado este jueves en Líbano.
Escenario B: La tregua directa entre Estados Unidos e Irán, la cual tiene como fecha límite el próximo 22 de abril.
Condición de Teherán: Araqchi subrayó que el tránsito de buques comerciales estará plenamente habilitado solo "durante el tiempo restante de la tregua".
Por su parte, el presidente Donald Trump fue tajante al señalar que la presión económica sobre los puertos iraníes es una medida estratégica de su administración:
Presión comercial: El bloqueo se mantendrá vigente como herramienta para forzar a Teherán a una mesa de negociación bajo las condiciones estadounidenses.
Acuerdo "Justo": Trump declaró que la apertura portuaria dependerá exclusivamente de la disposición de Irán para alcanzar un entendimiento que satisfaga a la Casa Blanca.
Impacto Energético: La medida continúa generando volatilidad en los precios del crudo, ante el temor de una interrupción prolongada en el transporte de hidrocarburos.
El Estrecho de Ormuz es el "cuello de botella" más importante del mundo para el sector energético. Cualquier amenaza de cierre, aunque sea parcial, dispara los costos de transporte y seguros marítimos. La declaración de Araqchi busca enviar un mensaje de calma a los mercados internacionales, mientras que la postura de Trump mantiene la incertidumbre como método de negociación política.



