











Chihuahua.- El exsecretario de Desarrollo Humano y Bien Común de Chihuahua, Rafael Loera, difundió la segunda entrega de un artículo de opinión en el que aborda los mecanismos de selección de candidaturas dentro del Partido Acción Nacional (PAN).
En su escrito, el exfuncionario analiza las dinámicas de contienda interna rumbo a los próximos comicios de 2027 y reflexiona sobre el impacto de las señales emitidas por liderazgos gubernamentales en la equidad de las contiendas.
Loera toma como referencia antecedentes históricos de la organización política, citando reflexiones planteadas en 1943 por el fundador del partido, Manuel Gómez Morín, respecto al rechazo hacia la designación directa o el condicionamiento previo de las candidaturas antes del ejercicio democrático formal.
Asimismo, recupera casos como el de Jalisco para argumentar cómo las decisiones tomadas desde dirigencias o espacios de poder en el pasado afectaron la competitividad a largo plazo de esa fuerza política.
En el análisis del contexto local, el autor contrasta las declaraciones emitidas el 27 de julio por la gobernadora Maru Campos —quien afirmó públicamente que no intervendría en la elección de la candidatura a la Alcaldía de Chihuahua— con los acontecimientos recientes en los que se captó un gesto de respaldo explícito hacia el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña.
Si bien el exsecretario precisa que estas expresiones no constituyen un acto jurídico de designación, señala que políticamente generan señales de alineamiento en la estructura gubernamental y partidista que pueden comprometer el principio de igualdad para el resto de los aspirantes.
Finalmente, el texto enfatiza que la discusión no se centra en descalificar aspiraciones individuales ni en generar confrontaciones personales, sino en garantizar que el proceso se rija bajo estatutos claros, imparcialidad y participación efectiva de la militancia.
En ese sentido, Loera hace un llamado a evitar que las estructuras del servidor público condicionen la decisión democrática y concluye que el respeto a la libre competencia resulta indispensable para preservar la identidad institucional y la legitimidad de sus postulaciones futuras.



