
MOSCÚ / KIEV.- El Ministerio de Defensa de Rusia informó este domingo sobre una incursión aérea sin precedentes al interceptar más de 580 drones ucranianos en 14 regiones de su territorio, incluyendo la capital, Moscú. El ataque, calificado como uno de los más masivos desde febrero de 2022, dejó un saldo de cuatro personas fallecidas y múltiples daños en infraestructuras residenciales y sectores industriales.
Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, confirmó la autoría de los ataques asegurando que estas acciones están "totalmente justificadas" como respuesta a las recientes ofensivas rusas contra comunidades ucranianas. El mandatario señaló que el objetivo es presionar al Estado ruso para finalizar el conflicto bélico que se ha prolongado por más de cuatro años.
De acuerdo con el reporte oficial del alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, más de 80 aeronaves no tripuladas fueron neutralizadas sobre la capital. El funcionario detalló que una refinería de petróleo cercana a la ciudad fue blanco de los ataques, aunque la producción no se vio afectada. Sin embargo, se reportaron 12 heridos, principalmente trabajadores de una obra en construcción aledaña.
En las afueras de Moscú y en la región fronteriza de Bélgorod, las autoridades confirmaron el deceso de cuatro civiles y cuantiosos daños en viviendas particulares. Testigos presenciales describieron las explosiones como impactos de gran potencia que afectaron barrios residenciales como Putilkovo, a más de 400 kilómetros de la frontera ucraniana.
En una entrevista exclusiva con la AFP, el comandante de las Fuerzas de Vehículos No Tripulados de Ucrania, Robert Brovdi, explicó que la prioridad de Kiev es el refuerzo constante de las capacidades de ataque de largo alcance contra objetivos estratégicos. Periodistas internacionales pudieron constatar el despliegue de drones con forma de avión desde ubicaciones reservadas para estas misiones.
Paralelamente, la Fuerza Aérea ucraniana informó haber interceptado durante la misma jornada 279 drones rusos de un total de 287 lanzados contra su territorio, evidenciando una escalada en el uso de tecnología aérea no tripulada por ambos bandos.



