
WASHINGTON — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un severo ultimátum al régimen de Teherán al advertir que "no quedará nada" de Irán si no firman un acuerdo rápido con la Casa Blanca. La declaración, emitida tras acusar al gobierno iraní de entorpecer los canales diplomáticos, eleva la tensión global en medio de la frágil tregua militar que mantienen ambas naciones.
"Para Irán, el reloj avanza, y más les vale ponerse en marcha —¡rápido!—, o no quedará nada de ellos. ¡El tiempo es esencial!", sentenció el mandatario a través de su plataforma Truth Social. Trump justificó su agresiva postura asegurando que los negociadores de Teherán han aceptado términos en las reuniones para luego retractarse al día siguiente, una situación que, según afirmó, se ha repetido ya en cinco ocasiones.
La advertencia se produce en un momento crítico: ambos países se encuentran bajo un cese al fuego temporal tras la ofensiva militar estadounidense e israelí lanzada en febrero. Washington exige la destrucción del inventario de uranio enriquecido de Irán, el fin de su programa de misiles balísticos y la reapertura segura del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio mundial de petróleo.
Para reforzar el mensaje, el republicano acompañó sus declaraciones con una imagen donde se le ve frente a barcos iraníes bajo la leyenda "la calma antes de la tormenta". El amago de reanudar los bombardeos masivos ocurre justo después de que Trump regresara de una visita oficial en Pekín, donde abordó la crisis con el presidente chino Xi Jinping, y previo a una consulta con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.









































































