
CIUDAD DE MÉXICO.– La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), en coordinación con los órganos de inspección fito y zoosanitaria en las aduanas, decretó la suspensión inmediata de todas las importaciones de animales vivos procedentes de los Estados Unidos, luego de que el Departamento de Agricultura de ese país (USDA) confirmara la reclasificación y dispersión de brotes activos de gusano barrenador del ganado (GBG) en los estados de Texas y Nuevo México.
La restricción comercial de salvaguarda biológica paraliza de forma indefinida el ingreso de ganado bovino para sacrificio y reproducción, extendiendo el veto normativo a equinos, ovinos, caprinos, porcinos, aves comerciales y especímenes domésticos como caninos y hurones, hasta que los laboratorios bilaterales validen sábanas de contención epidemiológica.
El desglose de los componentes procedimentales y las variables de inmediatez biológica atendidas por las tripulaciones de inspección veterinaria detalla los siguientes componentes de información:
Rastreo epidemiológico a 980 kilómetros de distancia: Las sábanas técnicas emitidas por los Laboratorios Nacionales de Servicios Veterinarios del USDA confirmaron que la plaga, detectada inicialmente el pasado 3 de junio en el condado de Zavala, Texas, registró una dispersión acelerada. Un nuevo foco fue ubicado en un ejemplar canino de un hogar radicado en el condado de Lea, Nuevo México. Aunque el veterinario reportante se encontraba en Texas, la residencia fija del animal obligó a las autoridades federales a reclasificar el evento como el primer caso oficial en Nuevo México, encendiendo las alertas debido a que se localiza a una distancia lineal de 980 kilómetros del punto de origen originario, lo que presume una dispersión por movilización civil de mascotas.
Confirmación de vectores en caprinos y ganadería de corral: Paralelamente al caso del canino en Nuevo México, el USDA ratificó la presencia de larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax en una cabra del condado de Gillespie, Texas, sumando un acumulado de cuatro casos positivos en animales domésticos y de corral en menos de una semana en la franja sur estadounidense. La densidad de los hallazgos motivó la cancelación de las sábanas de exportación vivas con destino a México para salvaguardar los inventarios ganaderos de los estados del norte de la República.
Las líneas de desahogo estadístico de la Sader y las determinaciones de control fronterizo se desglosan en los siguientes puntos:
Balances de la infestación biológica en México: Los reportes del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) recuerdan que México lidia con esta contingencia desde noviembre de 2024, fecha en que se detectó el primer espécimen infectado en el sur del país, provocando que Estados Unidos bloqueara la entrada de becerros mexicanos. Al corte epidemiológico de este transcurso del año 2026, México acumula un histórico de más de 28 mil casos reportados, de los cuales la especie bovina lidera los registros con 17 mil 531 infecciones. Actualmente se mantienen mil 903 casos activos en el territorio nacional, concentrándose la prevalencia de los últimos meses en el entorno doméstico con 639 reportes en caninos y 12 en felinos.
Blindaje en las estaciones de inspección cuarentenaria: Ante la simetría del brote y el riesgo de reintroducción de cepas resistentes desde el norte, la Sader ordenó el reforzamiento de los puntos de verificación zoosanitaria en los estados fronterizos como Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas. Inspectores federales revisarán minuciosamente sábanas de transporte y contenedores vacíos que crucen las aduanas, exigiendo tratamientos de aspersión química insecticida. Los comités locales de fomento ganadero exhortaron a los productores y dueños de mascotas a reportar de forma inmediata cualquier herida con presencia de larvas en los animales de compañía y hatos comerciales durante este transcurso.



