
La presidenta de México garantizó que no habrá represión contra el plantón en el Centro Histórico y cuestionó si los manifestantes violentos pertenecen realmente al magisterio.
CDMX.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó categóricamente el uso de la fuerza pública para desalojar a los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes mantienen un plantón en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Durante su conferencia de prensa matutina, celebrada en Coatzacoalcos, Veracruz, la mandataria aseguró que su gobierno no caerá en provocaciones, a pesar de la cercanía del inicio de la Copa del Mundo de la FIFA en la capital.
Sheinbaum afirmó que ciertos sectores dentro de las movilizaciones buscan generar un escenario de represión gubernamental para victimizarse. No obstante, enfatizó que la línea de su administración será la tolerancia y el respeto al derecho de protesta, marcando una clara distancia con el uso de la violencia y abriendo la duda sobre la legitimidad de algunos participantes en los disturbios recientes.
La mandataria delineó los tres ejes bajo los cuales atenderá el conflicto con el grupo disidente:
Respeto al magisterio: Reiteró su reconocimiento a la labor de los docentes y la apertura al diálogo, descartando cualquier medida que violente sus derechos laborales o ciudadanos.
Rechazo a la violencia: Condenó los bloqueos y enfrentamientos agresivos ocurridos en los últimos días, señalando que la administración federal solo respalda las manifestaciones pacíficas.
Infiltrados en la protesta: Advirtió que se investigará la identidad de quienes encabezan los actos vandálicos, sentenciando: "No sabemos si realmente son maestros o es un grupo que quiere provocar".
El posicionamiento del Gobierno Federal busca desactivar la tensión en las calles de la Ciudad de México sin recurrir a medidas coercitivas que empañen la imagen del país ante la llegada del evento deportivo internacional.



