
CARRILLO PUERTO, Ver.– La Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó de manera oficial que el Estado mexicano enfrenta una intensa campaña de presiones institucionales procedentes del exterior, cuyo propósito es vulnerar la autonomía jurisdiccional del país para subordinar las determinaciones del sistema de justicia nacional a tribunales e instancias gubernamentales extranjeras.
Durante el desahogo de una gira técnica de infraestructura en la entidad veracruzana, la titular del Ejecutivo Federal respaldó el posicionamiento de soberanía emitido por el expresidente Andrés Manuel López Obrador a través de un documento epistolar público, reiterando la negativa de la administración federal de cumplimentar requerimientos o señalamientos ministeriales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos que carezcan del sustento probatorio establecido por las leyes mexicanas.
El desglose de las variables de política interior y los lineamientos de soberanía penal fijados por la Jefatura del Estado detalla los siguientes componentes de información:
Rechazo a requerimientos sin sustento probatorio: En el marco de la inauguración de obras destinadas al control de inundaciones en la cuenca del río Bobos, la mandataria federal retomó las tesis planteadas por su antecesor el pasado 3 de junio, coincidiendo en la existencia de una andanada de críticas internacionales. Sheinbaum Pardo cuestionó los mecanismos de la Unión Americana que pretenden activar acciones punitivas o de extradición contra ciudadanos y funcionarios de la entidad sinaloense bajo la presunción de delincuencia organizada, señalando que el marco institucional prohíbe subordinar el orden jurídico mexicano a los dictados de agencias foráneas.
Competencia de la fiscalía local: La Presidenta insistió en que, ante cualquier señalamiento sobre conductas indebidas o actos de corrupción por parte de servidores públicos, corresponde de forma exclusiva a la Fiscalía General de la República y a los jueces de control de la federación evaluar la existencia de elementos materiales de prueba. "Si hay malos gobernantes, que actúe la justicia mexicana, siempre, pero no vamos a hacer caso de todo lo que venga del exterior", puntualizó de manera formal ante la comitiva oficial.
Las líneas de argumentación constitucional y las consideraciones operativas sobre la estabilidad gubernamental se desglosan en los siguientes puntos:
Preservación de la estructura constitucional: La titular del Ejecutivo advirtió sobre las repercusiones institucionales que implicaría ceder ante las presiones de Washington, argumentando que convalidar acusaciones externas sin el debido proceso derivaría en la anulación práctica del Poder Judicial de la Federación, dejando las decisiones fundamentales de la patria bajo el arbitrio de intereses externos. La mandataria calificó como inviable la posibilidad de delegar las facultades de impartición de justicia que la Constitución otorga a las instituciones soberanas.
Firmeza institucional ante el entorno mediático: De igual forma, Sheinbaum Pardo reconoció la intensificación de campañas informativas críticas tras la publicación de la misiva de López Obrador, manifestando que los cuadros de mando del Gobierno Federal permanecen en un estado de absoluta tranquilidad en el desahogo de sus planes nacionales de desarrollo. Los esquemas de coordinación bilateral en materia de seguridad fronteriza e infraestructura mantendrán su curso regular bajo los canales de la cancillería.



