
El equipo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evaluó formalmente los mecanismos para cumplir su promesa de campaña de lanzar un ataque militar en México contra los cárteles del narcotráfico durante los primeros meses de 2025.
Sin embargo, los planes se complicaron debido a la amplia cooperación en materia de seguridad y migración ofrecida por la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, según revela el nuevo libro "Cambio de Régimen", publicado hoy por los periodistas de The New York Times, Maggie Haberman y Jonathan Swan.
De acuerdo con la obra, que documenta el segundo mandato de Trump, el asesor de Seguridad Interna de la Casa Blanca, Stephen Miller, lideró el análisis dentro del Consejo de Seguridad Interna para determinar la viabilidad de usar las fuerzas armadas estadounidenses contra los productores de fentanilo.
El plan encontró un freno estratégico en la postura del gobierno mexicano, ya que, si bien Sheinbaum accedió a colaborar estrechamente con Washington, estableció como "línea roja" innegociable el rechazo absoluto a cualquier intervención militar extranjera en territorio nacional.
El libro detalla que, para mantener el equilibrio bilateral, la administración de Sheinbaum implementó acciones contundentes de contención tras la toma de posesión de Trump. Entre estas medidas destacan el despliegue de 10,000 elementos de la Guardia Nacional en la frontera, la extradición exprés de 29 presuntos capos —incluyendo al fundador del Cártel de Guadalajara, Rafael Caro Quintero— y la autorización para que drones de agencias estadounidenses sobrevolaran el espacio aéreo mexicano para labores de inteligencia.









































































