
Los resultados de la más reciente edición de la Prueba PISA de la OCDE revelaron un retroceso significativo en el desempeño de los estudiantes mexicanos de 15 años en las áreas de matemáticas y lectura. El informe detalla que el puntaje obtenido por México es el más bajo registrado en la última década dentro de esta evaluación internacional de gran relevancia.
La medición arrojó una puntuación de 390 puntos en matemáticas, lo que representa una caída de 19 unidades con respecto al ciclo previo. Por su parte, en el rubro de lectura, el resultado fue de 410 puntos, situando al país en niveles de desempeño equivalentes a los registrados en mediciones de principios de la década del 2000.
Expertos y organismos del sector educativo manifestaron su preocupación ante las cifras, señalando que la pandemia y la falta de políticas públicas eficaces para mitigar el impacto del cierre de escuelas explican en gran medida este descenso. Las brechas de desigualdad se acentuaron de manera alarmante, afectando desproporcionadamente a estudiantes de menores recursos.
A pesar de los resultados negativos en estas dos disciplinas clave, la evaluación de la OCDE mostró una ligera mejora en el desempeño de los alumnos mexicanos en el área de ciencias. Este repunte se dio de manera aislada y no fue suficiente para revertir el balance general de la prueba.
La publicación de estos datos reabre el debate sobre la urgencia de implementar reformas estructurales en el sistema educativo mexicano. Los desafíos persisten tanto en la calidad de la enseñanza como en la equidad del acceso, demandando una atención prioritaria por parte de las autoridades y la sociedad en su conjunto.









































































