
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este miércoles su renuncia irrevocable al cargo, desatando una profunda crisis política tras el colapso e intervención de Ueno Bank, una entidad financiera que dejó a millones de clientes sin acceso a sus ahorros y recursos depositados.
"Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí", expresó el mandatario a través de un mensaje difundido en video, al confirmar su salida ante la presión social y económica generada por el escándalo bancario.
La caída del gobierno de Peña se precipitó luego de que la crisis en Ueno Bank —institución que concentraba a cerca de tres millones de usuarios y administraba fondos públicos— colapsara el sistema financiero nacional, provocando movilizaciones ciudadanas y la dimisión previa del titular del Banco Central de Paraguay, Carlos Carvallo.
Con la dimisión del jefe de Estado, el país sudamericano entra en un periodo de alta incertidumbre institucional y financiera mientras el Congreso define los mecanismos constitucionales para la sucesión y la restitución de garantías a los ahorradores afectados por el descalabro bancario.








































































