
Rafael Márquez fue presentado de manera oficial este jueves como el nuevo director técnico de la Selección Mexicana, marcando el arranque formal de su gestión con la mira puesta en el proceso rumbo a la Copa del Mundo de 2030.
Durante su intervención ante los medios, el histórico ex capitán del Tricolor reconoció el reto personal y profesional que representa asumir el banquillo nacional. El estratega señaló que buscará trascender desde la dirección técnica en una justa mundialista, un objetivo que reconoció no se le concretó de la forma deseada durante su exitosa etapa como futbolista en activo dentro de la cancha.
El nombramiento de Márquez se da tras fungir como auxiliar técnico de Javier ‘Vasco’ Aguirre durante el ciclo y la participación del equipo nacional en el Mundial de 2026. El nuevo timonel destacó el aprendizaje obtenido de su predecesor, a quien calificó como uno de los mejores entrenadores en la historia del balompié mexicano, enfatizando que buscará imprimir disciplina e identidad propia al grupo.
Dentro de la estructura de trabajo delineada para esta nueva etapa, el cuerpo técnico se nutrirá de elementos de experiencia comprobada, incluyendo la integración de Andrés Guardado como parte de sus colaboradores en el banquillo. La misión central del equipo será superar la barrera de los octavos de final, instancia en la que el combinado nacional se despidió del certamen en la edición previa.
Las primeras pruebas de fuego para el esquema táctico de Márquez se desarrollarán durante la próxima Fecha FIFA de septiembre, cuando la escuadra mexicana enfrente partidos de preparación frente a rivales sudamericanos como Colombia y Perú. Estos encuentros servirán para observar a la nueva camada de futbolistas y consolidar la base del proyecto rumbo al próximo lustro.









































































