
CIUDAD DE MÉXICO.— La Ciudad de México inscribió oficialmente su nombre en las páginas de la historia mundial al conseguir el récord Guinness de la ola humana más grande jamás registrada. Miles de ciudadanos y visitantes se concentraron para coordinar el monumental movimiento de brazos que, de manera consecutiva y sin interrupciones, impuso una nueva marca internacional de asistencia y sincronización.
El evento masivo requirió semanas de planeación y una estricta logística para cumplir con las rigurosas pautas que exige la organización de los Guinness World Records. Tras confirmarse la hazaña, los jueces oficiales en el lugar validaron el conteo y entregaron el certificado correspondiente a las autoridades locales, desatando la euforia de la multitud que abarrotó el punto de encuentro.
Detalles de la hazaña en la capital
El logro se consolidó gracias a la masiva respuesta de los participantes, quienes mantuvieron el entusiasmo durante los intentos oficiales. Los puntos clave de la jornada incluyeron:
Sincronización perfecta: La ola recorrió los diferentes bloques de asistentes de forma fluida, cumpliendo con el tiempo mínimo de movimiento continuo exigido por los visores.
Certificación oficial: Adjudicadores de Guinness supervisaron cada sector del conteo para avalar que la cifra total superara el récord anterior.
Celebración masiva: Tras el anuncio oficial del éxito del reto, el evento concluyó con un ambiente festivo y saldo blanco.









































































