
WASHINGTON D.C. – El Pentágono afirmó este sábado que la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias "Niño Guerrero" y máximo líder de la banda criminal de origen venezolano Tren de Aragua, envía un mensaje contundente a la región sobre el compromiso de la administración del presidente Donald Trump en su combate contra el narcotráfico y el crimen organizado.
El líder criminal fue abatido el viernes por la noche en una operación militar ejecutada por el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), en una acción coordinada de manera estrecha con las actuales autoridades de Venezuela, según informaron fuentes oficiales de ambos países.
Patrick Weaver, subjefe de gabinete del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, aseguró a través de la red social X que este operativo demuestra que "no hay refugio para los narcoterroristas en nuestro hemisferio". El funcionario vinculó directamente el auge de la organización criminal con la gestión del expresidente Joe Biden, señalando que el grupo "se aprovechó de las fronteras abiertas para traer el terrorismo narco al corazón de América".
Weaver destacó que la misión cumple con la promesa del mandatario estadounidense de tomar represalias por crímenes de alto impacto atribuidos a miembros de la banda en territorio norteamericano, mencionando explícitamente los casos de las jóvenes Laken Riley y Jocelyn Nungaray, así como los incidentes reportados en Aurora, Colorado.
Por su parte, el presidente Donald Trump confirmó la ejecución de lo que describió como un "ataque cinético, rápido y letal" en territorio venezolano para eliminar a quien consideraba el cabecilla de "una de las organizaciones más sanguinarias del planeta". A través de su plataforma Truth Social, el mandatario compartió un video de 10 segundos que muestra el momento exacto de una explosión aérea sobre un edificio rodeado de vegetación.
"Durante mi campaña me comprometí a expulsar a estos monstruos de nuestro país y a hacer justicia a las familias de sus víctimas. Con esta acción, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos han hecho justicia para ellos, sus familias y sus seres queridos", manifestó el Ejecutivo estadounidense.
El éxito de la operación militar conjunta refleja el giro en la política exterior y de seguridad en la región, consolidado tras la captura del exmandatario venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Trump subrayó la "excelente relación" que mantiene actualmente Washington con las nuevas autoridades de Caracas, un factor que facilitó el intercambio de inteligencia y la intervención quirúrgica del Comando Sur para desarticular la cúpula de la organización criminal, previamente catalogada por la Casa Blanca como Organización Terrorista Extranjera.



