
CIUDAD DE MÉXICO. — Andrés Manuel "Andy" López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, dejó formalmente su cargo en la dirigencia nacional de Morena para buscar una diputación federal en las elecciones intermedias de 2027.
La decisión se dio a conocer tras la difusión de su currículum oficial por parte del propio partido, un documento que ha encendido el debate político al revelar que el aspirante no cuenta con título profesional ni cédula registrada, manteniendo el estatus de pasante.
López Beltrán presentó su renuncia a la Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena con el objetivo de contender por el VI Distrito Federal de Tabasco, una región que abarca los municipios de Centro, Jalapa, Tacotalpa y Teapa. De acuerdo con los estatutos internos y la normativa electoral, los funcionarios partidistas que aspiran a una candidatura de elección popular deben separarse de sus cargos ejecutivos con suficiente antelación para garantizar la equidad en los procesos de selección.
La publicación de su ficha curricular generó una ola de reacciones en el escenario político. Aunque el documento acredita que López Beltrán concluyó el 100% de las materias de su licenciatura, la falta de una titulación formal reactivó las críticas de la oposición y de diversos sectores civiles, quienes cuestionan los méritos académicos y técnicos de los cuadros que aspiran a legislar en el Congreso de la Unión.
Asimismo, el perfil detalla su experiencia laboral entre 2018 y 2024 como empresario en el sector privado, principalmente vinculado a la marca familiar Chocolates Rocío.
Pese a los cuestionamientos, el ala oficialista del partido respaldó la gestión saliente de López Beltrán. Durante su periodo al frente de la Secretaría de Organización, Morena registró una estructura de afiliación que alcanzó cerca de 12 millones de militantes a nivel nacional, una labor operativa que fue reconocida públicamente por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.
Analistas políticos señalan que este movimiento responde a una estrategia de renovación de liderazgos impulsada desde el entorno presidencial de cara a los comicios de 2027.
Con esta separación de la estructura interna, el partido busca mitigar las fricciones y los señalamientos de nepotismo que han rodeado al hijo del exmandatario —incluyendo controversias previas sobre su agenda de viajes y su círculo cercano de colaboradores—, enfocando sus esfuerzos directamente en el trabajo territorial de su estado natal.



