
CHIHUAHUA.- La Selección Mexicana de Fútbol se adelantó por 1-0 frente al combinado de Corea del Sur al inicio del segundo tiempo en el partido correspondiente a la segunda fecha del Grupo A de la Copa Mundial de la FIFA 2026, celebrado en el Estadio de Guadalajara. Un gol del mediocampista Luis Romo rompió la paridad en un encuentro clave para las aspiraciones de ambos equipos de clasificar a la ronda de los dieciseisavos de final.
La anotación mexicana ocurrió en el minuto 48 tras reanudarse el compromiso. El guardameta surcoreano salió a cortar un balón aéreo dentro de su área y colisionó con un defensor de su propio equipo, dejando el esférico libre en el terreno; Romo aprovechó el descuido defensivo para empujar la pelota al fondo de las redes. Apenas un minuto antes, el lateral Jesús Gallardo había desperdiciado una oportunidad clara al ingresar por la banda izquierda y enviar su remate desviado de la meta rival.
Durante los primeros 45 minutos, el trámite del partido concluyó con un empate sin anotaciones. El conjunto dirigido por el cuerpo técnico nacional mostró superioridad en el arranque del cotejo mediante aproximaciones como un disparo de media distancia de Roberto Alvarado y un remate de cabeza de Julián Quiñones tras un centro del propio Alvarado, ambos contenidos por el portero asiático. Sin embargo, la escuadra surcoreana equilibró las acciones y tomó el control del esférico luego de una pausa de hidratación decretada en el minuto 23 debido a las condiciones climáticas.
Corea del Sur basó su estrategia ofensiva en trazos largos y pases filtrados a la espalda de la zaga mexicana, buscando explotar la velocidad de figuras como Heung-Min Son y Young-Woo Seol. La aproximación más peligrosa del conjunto asiático se suscitó cuando Son bombeó el balón ante la salida del arquero Raúl 'Tala' Rangel, pero el defensor Edson Álvarez realizó una salvada sobre la línea de meta para evitar la caída del marco local. Asimismo, el esquema defensivo de México logró contener los embates rivales apoyándose en la correcta colocación para provocar recurrentes fueras de juego de la delantera coreana.
El encuentro se caracterizó por una intensa disputa física en el medio campo que incluyó amonestaciones desde el primer minuto, cuando el surcoreano Lee Kang-in recibió una tarjeta amarilla por una infracción sobre Luis Romo. Hacia el cierre de la primera mitad, que contó con cuatro minutos de tiempo añadido, el juego mantuvo un tono ríspido con jugadas de peligro de ambas escuadras y llamados de atención arbitrales antes de dar paso al descanso y al posterior desenlace en la parte complementaria.



