
CIUDAD DE MÉXICO – Un reporte publicado por el diario The New York Times reveló que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos habría proporcionado la ubicación estratégica y participado en la planificación de la operación que culminó con la muerte de Francisco "El Payín" Beltrán, presunto operador del Cártel de Sinaloa, el pasado mes de marzo.
Aunque el operativo fue ejecutado por fuerzas mexicanas en el Estado de México, el diario neoyorquino, citando fuentes anónimas con conocimiento del caso, asegura que la inteligencia estadounidense fue clave en la logística del ataque. Según el informe, la operación involucró el uso de un artefacto explosivo detonado contra la camioneta en la que circulaba el objetivo, una descripción que contrasta con versiones previas que sugerían una participación más directa en el terreno.
La información ha generado una serie de reacciones encontradas entre las agencias de inteligencia y el Gobierno de México:
Postura de la CIA: Liz Lyons, vocera de la agencia, calificó reportes iniciales similares como "falsos y salaces", aunque hasta el momento no se ha emitido un pronunciamiento específico sobre los detalles adicionales publicados por The New York Times.
Gobierno de México: El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, negó categóricamente la existencia de operaciones letales clandestinas por parte de la CIA en territorio nacional, reiterando que las labores de seguridad se mantienen bajo la soberanía mexicana.
Diferencias en el reporte: Mientras algunas fuentes indican que la CIA "facilitó" la operación, el reporte más reciente aclara que los agentes estadounidenses no estuvieron presentes en el lugar del ataque ni asesoraron personalmente a los elementos mexicanos durante la ejecución.
La muerte de "El Payín" Beltrán en marzo representó un golpe significativo a la estructura operativa del Cártel de Sinaloa en el centro del país. El uso de explosivos en dicha operación marcó un precedente en las tácticas de intercepción de objetivos de alto valor, lo que ha puesto bajo la lupa los niveles de cooperación bilateral en materia de inteligencia y seguridad entre México y Estados Unidos.
La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abierta la carpeta de investigación sobre el incidente para determinar los alcances técnicos y operativos de la detonación, mientras que el debate sobre la injerencia de agencias extranjeras en tareas de seguridad interna continúa en la agenda diplomática.



