
El relevista JoJo Romero y el infielder Joey Ortiz se sumaron a la histórica lista de peloteros de raíces mexicanas campeones de las Grandes Ligas, luego de que los Milwaukee Brewers vencieran a los Tampa Bay Rays para conquistar el primer título del Clásico de Otoño en la historia de la franquicia.
El hito puso fin a una sequía de más de cinco décadas para la organización de Wisconsin desde su fundación en 1969, logrando levantar el Trofeo del Comisionado tras haber disputado únicamente una Serie Mundial previa en 1982.
La participación de ambos peloteros fue determinante a lo largo de la postemporada; Romero se consolidó como una pieza clave en el relevo zurdo para apagar los ataques rivales en los momentos de mayor presión, mientras que Ortiz aportó solvencia defensiva en el cuadro y bateo oportuno en la alineación titular.
Con esta coronación, Milwaukee abandonó el grupo de franquicias sin cetro en la Gran Carpa, mientras que la representación tricolor sumó dos nuevos nombres a los embajadores aztecas que conquistan el máximo trofeo del béisbol profesional.









































































