
Chihuahua.- La investigación en torno al asesinato de Ignacio Pérez Oseta dio un giro significativo tras el descubrimiento de evidencia física en el cruce de las calles Punta Milpilla y Punta Vallecillo. Un familiar del occiso, quien realizaba indagatorias por cuenta propia, localizó una pala con manchas hemáticas evidentes al interior del domicilio marcado con el número 422. El hallazgo ocurrió luego de que testimonios vecinales señalaran que la víctima fue vista por última vez en compañía de una mujer que reside en esa vivienda, quien ahora es considerada la principal sospechosa. Elementos del binomio K9 de la SSPE y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) aseguraron el inmueble para realizar un rastreo exhaustivo en busca de más indicios.
El procesamiento de la escena busca determinar si el domicilio fue el lugar donde se cometió el asesinato o si fue utilizado para ocultar evidencias.
Evidencia Física: La pala asegurada será sometida a pruebas de luminol y comparativa genética para confirmar si la sangre pertenece a Pérez Oseta y si el objeto fue el arma homicida o se usó para inhumación clandestina.
Intervención del Binomio K9: Los ejemplares caninos realizaron un rastreo en el patio y puntos ciegos de la vivienda para descartar la presencia de restos humanos o más objetos punzocortantes ocultos.
Línea de Investigación: La fiscalía centra sus esfuerzos en localizar a la mujer señalada por los testigos, cuya identidad se mantiene bajo reserva para no entorpecer su captura.
La intervención de los familiares fue determinante para que las autoridades pudieran obtener la orden de cateo y asegurar el perímetro.
Indagatoria Ciudadana: Ante la falta de avances, parientes de Ignacio Pérez acudieron a Punta Oriente para entrevistar a vecinos, logrando establecer el último paradero conocido de la víctima.
Localización del Domicilio: Al confrontar la información, se dirigieron a la calle Punta Milpilla, donde observaron el objeto con restos de sangre, dando aviso inmediato al 9-1-1.
Resguardo Policial: Agentes de la Policía Municipal y Estatal establecieron un cerco perimetral para evitar la alteración de la escena por parte de curiosos.



