
CIUDAD DE MÉXICO. — La Guardia Nacional (GN) endurecerá la vigilancia en todas las autopistas y carreteras federales del país, tras recibir facultades explícitas para detener conductores, aplicar multas y retirar vehículos de circulación.
Esta medida busca reducir de forma drástica los índices de siniestralidad vial y frenar los delitos en las rutas federales. A partir de esta semana, los agentes de la corporación desplegarán operativos especiales de control y tendrán la potestad legal de remolcar al corralón a las unidades que violen el reglamento de tránsito o pongan en riesgo a los usuarios.
Clave de la reforma: Anteriormente, algunas de estas acciones requerían la coordinación estricta con autoridades civiles o inspectores de la SCT; ahora, la Guardia Nacional actuará de manera directa y autónoma en flagrancia.
El nuevo esquema de supervisión priorizará la detección de exceso de velocidad, la conducción bajo el influjo de sustancias y el transporte ilegal de mercancías o pasajeros. Los mandos de la corporación hicieron un llamado a los automovilistas y transportistas a mantener su documentación en regla para evitar la retención de sus vehículos.









































































