
Chihuahua, Chih.- Desde 2022 a la fecha, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua ha interpuesto más de 830 denuncias ante la Fiscalía General del Estado por el robo de agua en conducciones principales.
Estas acciones han permitido recuperar un volumen considerable de líquido que anteriormente no llegaba a la mancha urbana.
Alan Falomir, titular de la Junta Municipal de Agua, reveló que estas extracciones ilegales se detectaron en tuberías de gran escala fuera de la ciudad.
El funcionario destacó que, al inicio de la actual administración, no existía un solo antecedente legal por este delito, pese a la gravedad del desabasto que provocaba.
Focos rojos: El Sauz y Chuvíscar
El robo de agua se concentraba principalmente en dos puntos estratégicos que surten a la capital:
• Zona de El Sauz: Al norte de la ciudad.
• Ojos del Chuvíscar: Al surponiente, en la salida hacia Cuauhtémoc.
• Tabalaopa: En las inmediaciones de la carretera a Aldama.
De acuerdo con Falomir, el recurso desviado se utilizaba de manera irregular para el riego agrícola y el llenado de albercas, afectando directamente la presión y el suministro en los domicilios particulares.
"Era un volumen impresionante de agua potable que no llegaba y ahora ya está llegando a las casas", aseveró.
Vigilancia y nuevas fuentes de abastecimiento
Tras la ofensiva legal, la JMAS reporta que actualmente es "complicado" que se presenten nuevas tomas clandestinas en las líneas de conducción principales debido a la vigilancia y el seguimiento de los procesos en Fiscalía.
Para mitigar el impacto de las altas temperaturas durante este verano, el organismo ha implementado las siguientes estrategias:
1. Nuevas fuentes: Perforación de cuatro pozos adicionales en el último año.
2. Cero Fugas: Programa de visitas domiciliarias para reparaciones técnicas sin costo.
3. Tecnología: Uso de la aplicación Aguardianes para fomentar el ahorro y la denuncia ciudadana sobre el desperdicio del recurso.



