


CIUDAD DE MÉXICO – Más de 800 mil aficionados abarrotaron el Paseo de la Reforma y los alrededores del Ángel de la Independencia para celebrar el histórico triunfo de la Selección Mexicana ante Chequia; sin embargo, la fiesta dejó un saldo negativo en las calles. Ríos de basura e inundaciones de desechos cubrieron las principales avenidas de la capital tras el retiro de la marea verde.
El operativo de limpieza urbana arrancó a primera hora de la mañana, cuando las cuadrillas de barredoras y trabajadores de limpia se encontraron con botellas, plásticos y residuos de todo tipo. El contraste fue evidente: mientras muchos fanáticos continuaban los festejos al amanecer, el personal de servicios públicos ya trabajaba a marchas forzadas para recuperar la normalidad en la zona emblemática.
La otra cara de la victoria
Las imágenes capturadas por la agencia Cuartoscuro muestran el impacto ambiental y urbano del festejo masivo, reavivando el debate sobre la falta de cultura cívica en las celebraciones de gran magnitud.
Falta de contenedores y previsión: Los depósitos habituales de basura se vieron rebasados en los primeros minutos de la concentración.
Afectación a la movilidad: Los trabajos de limpieza retrasaron la apertura total de los carriles centrales de Reforma durante las primeras horas del día.
Llamado ciudadano: Autoridades locales reiteraron la importancia de moderar el consumo y asegurar la correcta disposición de residuos, incluso en momentos de euforia colectiva.









































































