
EU.- El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, anunció una recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca a la localización y captura de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. Sin embargo, el anuncio del Buró de Inmigración y Aduanas (ICE) ocurre en medio de un severo cuestionamiento al sistema judicial estadounidense, el cual ha sido señalado de haber transitado de un modelo punitivo a uno que compensa y beneficia a los grandes capos de la droga.
De acuerdo con la ficha informativa de ICE, los hermanos conocidos como "Los Chapitos" heredaron las redes de narcotráfico operadas originalmente por su padre. No obstante, especialistas apuntan a que la búsqueda de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo podría replicar la estrategia aplicada con sus hermanos Ovidio y Joaquín Guzmán López —actualmente bajo custodia federal—, a quienes el Departamento de Justicia estadounidense perfila para convertirlos en testigos protegidos a cambio de información sobre la narcocorrupción en México.
A pesar de que el gobierno de Trump ha catalogado formalmente el trasiego de fentanilo y las actividades de los cárteles como la introducción de "armas de destrucción masiva" y actos de "terrorismo", las fiscalías norteamericanas han optado por ofrecer beneficios procesales en la Corte Federal del Distrito Norte en Chicago, Illinois. Esta vía evita las sentencias de cadena perpetua para los criminales a cambio de delaciones y testimonios que involucren a militares, policías y funcionarios públicos mexicanos.
Ante el estatus de fugitivos de ambos líderes del Cártel de Sinaloa, las autoridades norteamericanas emitieron una alerta para advertir que los dos objetivos prioritarios se encuentran fuertemente armados y son considerados de alta peligrosidad, exhortando a la población a no intentar realizar su captura de manera independiente y limitarse a aportar información que facilite su arresto formal.



