
EU.- En una escalada crítica del conflicto en Oriente Medio, fuerzas combinadas de Estados Unidos e Israel llevaron a cabo ataques aéreos contra dos instalaciones clave del programa nuclear de Irán este viernes 27 de marzo de 2026. Los bombardeos, dirigidos a una planta de producción de uranio procesado (yellowcake) y a un complejo de agua pesada, ocurren en un momento en que la administración de Donald Trump intenta presionar a Teherán para alcanzar un acuerdo diplomático bajo una estrategia de "máxima presión".
El ejército israelí y el Pentágono confirmaron que la ofensiva se centró en infraestructura estratégica diseñada para limitar la capacidad de Irán de producir materiales para armas nucleares.
Ardakan y Arak: Los ataques impactaron la planta de producción de uranio en Ardakan (provincia de Yazd) y el complejo de agua pesada en Khondab, cerca de Arak.
Daños reportados: Según medios estatales iraníes (IRNA), las instalaciones sufrieron daños materiales significativos. Sin embargo, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que, de acuerdo con los datos preliminares, no se detectaron fugas radiactivas ni heridos tras el incidente.
Tercer ataque en Bushehr: Reportes adicionales indican que un proyectil también impactó en las inmediaciones de la central nuclear de Bushehr, marcando el tercer incidente de este tipo en apenas diez días.
Lo que ha generado mayor desconcierto internacional es que el ataque ocurrió apenas horas después de que el presidente Donald Trump anunciara una extensión de 10 días en el plazo para que Irán negocie, pausando temporalmente los ataques a instalaciones energéticas.
Doble vía: Mientras Trump afirma que las negociaciones "van muy bien" y que Irán está "suplicando por un acuerdo", las fuerzas militares intensifican la destrucción de activos industriales y nucleares.
Advertencia de Irán: El canciller iraní, Abbas Araghchi, calificó la acción como una contradicción directa a la diplomacia estadounidense y advirtió que Teherán impondrá un "precio muy alto" a Israel por estos ataques.
Rusia y la ONU: El gobierno ruso calificó de "irresponsables" los bombardeos, mientras que el OIEA hizo un llamado urgente a la moderación para evitar un desastre radiológico accidental.
El Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, declaró desde Francia que la operación militar contra Irán podría concluir "en cuestión de semanas", sugiriendo que el objetivo es degradar la capacidad bélica del país persa antes de un posible cese al fuego definitivo. Por su parte, el Pentágono analiza el despliegue de hasta 10,000 soldados adicionales en la región para reforzar la seguridad en puntos críticos como el Estrecho de Ormuz.
La comunidad internacional observa con preocupación si este ataque a los complejos nucleares será el detonante para que Irán cierre definitivamente las rutas petroleras o lance una respuesta masiva contra activos estadounidenses en el Golfo.



