
Sinaloa.- La capital de Sinaloa registró una nueva jornada de violencia este 29 de marzo de 2026, tras confirmarse el asesinato a tiros de dos elementos de la Policía Municipal de Culiacán. El ataque, perpetrado por un grupo armado, ocurrió mientras los agentes realizaban labores de patrullaje preventivo, lo que desató un despliegue masivo de fuerzas federales y estatales en busca de los responsables.
De acuerdo con los reportes preliminares de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), los oficiales fueron interceptados por sujetos desconocidos que abrieron fuego de manera directa contra la unidad oficial.
Emboscada: El atentado se registró en las inmediaciones de una de las vialidades principales de la ciudad. Los agresores utilizaron armas de alto poder, dejando escaso margen de reacción para los uniformados.
Confirmación de decesos: Al arribar los servicios de emergencia y compañeros de la corporación, se confirmó que ambos agentes ya no presentaban signos vitales debido a la gravedad de los impactos recibidos.
Escena del crimen: Peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) localizaron en el sitio numerosos casquillos percutidos de grueso calibre, los cuales fueron integrados como evidencia a la carpeta de investigación.
Tras el doble homicidio, las autoridades activaron el Código Rojo en la zona metropolitana de Culiacán para intentar dar con el paradero de los atacantes.
Despliegue militar: Elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional reforzaron los filtros de seguridad en las salidas de la ciudad y realizaron sobrevuelos preventivos.
Postura oficial: El gobierno estatal lamentó el fallecimiento de los servidores públicos y aseguró que no habrá impunidad en este caso, coordinando esfuerzos con la federación para esclarecer el móvil del ataque.
Identidad de las víctimas: Los nombres de los oficiales se mantienen bajo reserva por protocolos de seguridad y respeto a los familiares, aunque se informó que contaban con varios años de servicio en la corporación.
Este incidente ocurre en un contexto de alta tensión en la entidad, donde los ataques contra fuerzas del orden han registrado un repunte durante el primer trimestre del año. Las autoridades investigan si este evento está relacionado con recientes detenciones de objetivos prioritarios o si se trata de un intento de los grupos delictivos por inhibir la presencia policial en sectores estratégicos.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa continúa con el procesamiento de datos y el análisis de cámaras de videovigilancia del C4i para identificar los vehículos utilizados por los sicarios en la huida.



