
CIUDAD DE MÉXICO. — El consumo de jitomate, un pilar indispensable en la dieta de los mexicanos, se ha convertido en un lujo durante el primer trimestre de 2026.
Según datos recientes, el precio de este producto registró un incremento drástico superior al 126% anual, dejando a las familias con pocas opciones frente al mostrador.
En diversos puntos del país, los consumidores se enfrentan a precios que oscilan entre los $40 y $80 pesos por kilo, una cifra que contrasta severamente con los costos registrados el año pasado.
¿Por qué está tan caro el jitomate?
Especialistas del sector agroindustrial señalan que esta "tormenta perfecta" de precios se debe a la combinación de tres factores críticos:
• Crisis de producción en Sinaloa: El principal estado productor ha visto mermada su capacidad debido a condiciones climáticas adversas y la persistente escasez de agua, lo que redujo significativamente el volumen de las cosechas.
• Alta demanda de exportación: Gran parte de la producción de calidad se está enviando a los mercados internacionales, principalmente a Estados Unidos, limitando la oferta para el consumo nacional.
• Factores Climáticos: Fenómenos meteorológicos fuera de temporada han afectado la maduración del fruto en otras regiones productoras, elevando los costos operativos de los agricultores.
Impacto en la inflación alimentaria
Este incremento no solo afecta al consumidor individual, sino que presiona al alza la inflación en el sector de alimentos y bebidas.
Fondas, restaurantes y comercios locales han comenzado a ajustar sus menús o, en algunos casos, a reducir las porciones que incluyen este ingrediente.
De mantenerse la tendencia, se espera que las autoridades federales busquen mecanismos para estabilizar el mercado interno, aunque los expertos prevén que la volatilidad continuará mientras no se regularicen los ciclos de cosecha en el norte del país.



