
México.-Nicolás Andrés Caletri López, conocido como "El Italiano" y uno de los secuestradores más temidos en la historia de México, ha solicitado formalmente a los tribunales su libertad argumentando razones humanitarias. A sus 70 años, el recluso manifestó ante magistrados su temor de morir en prisión, calificándose como una persona "humilde" y con problemas de salud.
Tras recibir la negativa de un amparo inicial, Caletri López tramitó un recurso de revisión ante un Tribunal Colegiado en Materia Penal. Sus alegatos principales se centran en:
Tiempo de reclusión: Argumenta que los 26 años que ha pasado en prisión preventiva constituyen una "injusticia".
Condición de vulnerabilidad: Apela a su edad (tercera edad) y a su estado de salud para solicitar que se ordene su liberación inmediata.
Derechos Humanos: Pide a los magistrados apegarse a derecho en la resolución de su sentencia.
A pesar de sus súplicas, el perfil de "El Italiano" es el de un criminal de alta peligrosidad. Actualmente cumple múltiples sentencias que, en conjunto, superan los 300 años de cárcel:
Delitos: Homicidio, privación ilegal de la libertad (secuestro), robo calificado, asociación delictuosa y portación de armas de uso exclusivo del Ejército.
Fugas históricas: Se hizo célebre por fugarse en tres ocasiones de distintas cárceles de la Ciudad de México durante los años 80 y 90.
Última sentencia: En 2021, recibió una condena adicional de 11 años por delincuencia organizada.
Ratificación de la SCJN: En 2023, la Suprema Corte de Justicia de la Nación le negó un amparo, ratificando una pena de más de 24 años específicamente por el delito de evasión de reos.
Caletri López encabezó una de las bandas más violentas de México, especializada en el secuestro de empresarios hoteleros y textileros, así como en asaltos bancarios. Fue recapturado en el año 2000 y desde entonces permanece en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México.
A diferencia del tono desafiante que mostró al ser capturado por la entonces PGR —cuando lanzó amenazas a la prensa y autoridades—, su postura actual frente a los magistrados del Tercer Tribunal es de súplica, aunque el sistema judicial mantiene firme la ejecución de sus múltiples procesos penales debido a la gravedad de sus crímenes.



