
México.- La ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Piña Hernández, participó en una conferencia sobre derecho constitucional en la Escuela Libre de Derecho, donde cuestionó las recientes adecuaciones planteadas a la reforma judicial —como posponer hasta 2028 la elección de la mitad de juzgadores de carrera— al señalar que la reforma original se aprobó sin diagnóstico ni claridad.
Durante su intervención, la expresidenta del alto tribunal recurrió a la ironía sobre el proceso electoral de 2025 en el que se eligió a juzgadores por voto popular y en el que se reportó el uso de «acordeones» para direccionar votos.
Puntos clave de la ponencia y señalamientos:
Crítica a las modificaciones: Argumentó que requerir cambios a menos de un año de su implementación demuestra que la reforma se ejecutó sin tomar en cuenta opiniones técnicas, afirmando que «se hizo la reforma como venía y lo que viene tampoco compone».
Ironía sobre la elección: Al inicio de su mensaje bromeó sobre su material de apoyo expresando: «Como estoy a la moda, pues traigo mi acordeón; hay que adaptarse», en alusión a las irregularidades documentadas durante la jornada de votación.
Reto para nuevos juzgadores: Consideró complejo revertir la reforma a nivel constitucional por la exigencia de mayorías calificadas en el Congreso, por lo que depositó en los jueces y magistrados electos la responsabilidad de demostrar independencia, aunque advirtió dudas por la figura del nuevo Tribunal de Disciplina.
Narrativa gubernamental: Sostuvo que durante años existió un discurso sistemático desde el Poder Ejecutivo que estigmatizó al Poder Judicial Federal con acusaciones de corrupción y nepotismo sin presentar pruebas, concluyendo que «lo hecho hecho está y hay que construir hacia adelante».



