
México.- Las fricciones internas al interior del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) han vuelto a quedar al descubierto tras una serie de ríspidos desencuentros entre la ministra Lenia Batres Guadarrama y el ministro Giovanni Figueroa Mejía, en medio de crecientes cuestionamientos sobre la sucesión de la Presidencia del tribunal constitucional.
Durante una sesión ordinaria celebrada el pasado 9 de julio, la ministra Batres abandonó su lugar mientras el ministro Figueroa se encontraba en uso de la palabra. Batres interrumpió la exposición para dialogar con el ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, obligando a Figueroa a suspender su intervención para solicitar orden en el recinto. Al reincorporarse, la ministra evidenció desconocimiento sobre el punto en debate e intervino leyendo apuntes correspondientes a un expediente distinto.
Este episodio se suma a un ríspido cruce previo en el que la ministra acusó a Figueroa de mantener una postura con "animadversión particular" hacia ella, luego de que el legislador exigiera mayor rigor y claridad en los engroses de sus proyectos para evitar omisiones de los acuerdos tomados por el Pleno.
Puntos de conflicto y vacío constitucional:
Controversia de sucesión (2027): Conforme a la reforma al artículo 94 constitucional derivada de la elección por voto popular de junio de 2025, la Presidencia de la SCJN se renovará cada dos años según la votación obtenida. Al haber obtenido el segundo lugar detrás de Hugo Aguilar Ortiz, a Lenia Batres le correspondería asumir el cargo para el periodo 2027-2029.
Antinomia jurídica en la Carta Magna: Diversos constitucionalistas señalan un conflicto normativo, ya que la reforma de 2024 mantuvo intacto el artículo 97 constitucional, el cual aún establece que la Presidencia del máximo tribunal dura cuatro años y debe ser electa por mayoría de votos entre los propios integrantes del Pleno, generando incertidumbre sobre el procedimiento que prevalecerá en septiembre de 2027.



