
Trabajadores de la construcción colocan cruces adornadas en lo alto de las obras como símbolo de fe y protección; patrones ofrecen el tradicional convivio.
CHIHUAHUA, Chih. — Este 3 de mayo, la ciudad de Chihuahua se vistió de colores con la conmemoración del Día de la Santa Cruz, una festividad que, por tradición, rinde homenaje a los trabajadores de la construcción.
Desde las primeras horas del domingo, cruces de madera y metal adornadas con flores, listones y papel de colores fueron colocadas en las partes más altas de las edificaciones locales como símbolo de protección contra accidentes.
Esta celebración, profundamente arraigada en la fe católica, reconoce el esfuerzo físico y la dedicación de albañiles, arquitectos e ingenieros que transforman el paisaje urbano de la entidad.
Para muchos trabajadores chihuahuenses, la cruz representa un resguardo espiritual en un oficio que conlleva riesgos constantes en las alturas y estructuras.
Un legado de fe y convivencia
El origen de esta devoción se remonta a la historia de Santa Elena, quien según la tradición cristiana halló las reliquias de la cruz original en el siglo IV.
En México, y particularmente en el norte del país, esta fecha evolucionó hasta convertirse en el Día del Albañil, fusionando la espiritualidad con la identidad laboral de quienes levantan los hogares y edificios de la comunidad.
El festejo en las obras
Como es costumbre, el reconocimiento no solo es simbólico. En diversas construcciones de la ciudad, los patrones cumplen con la tradición de ofrecer una comida a sus cuadrillas.
Aunque este año la fecha cayó en domingo, algunos equipos adelantaron el festejo al sábado, mientras que otros esperan el reinicio de labores este lunes para compartir el banquete y fortalecer los lazos de compañerismo.
Más allá del convivio, la jornada invita a la reflexión sobre la importancia de la seguridad laboral y la dignificación de un oficio que es pilar del desarrollo económico en el estado. Al concluir las celebraciones, las manos que dan forma a Chihuahua retomarán sus herramientas, recordando que detrás de cada muro hay una historia de esfuerzo y esperanza.



