
CIUDAD DE MÉXICO.– La Secretaría de Economía federal precisó que el traslado al extranjero del titular de la dependencia, Marcelo Ebrard Casaubón, obedece estrictamente a una agenda de carácter personal y no a una gira oficial de trabajo. La aclaración institucional surge tras la difusión de imágenes en plataformas digitales que registraron al funcionario y a su cónyuge, Rosalinda Bueso, a bordo de un vuelo comercial con destino a Frankfurt, Alemania, lo que propició valoraciones ciudadanas respecto a los lineamientos de austeridad gubernamental. El suceso coincide con el desahogo de indagatorias administrativas previas coordinadas por los órganos de fiscalización interna en torno al uso de instalaciones diplomáticas durante su gestión anterior en la cancillería, en tanto el secretario continúa al frente de las mesas técnicas de revisión comercial transfronteriza.
Las precisiones sobre los desplazamientos privados de los funcionarios, el estatus de las quejas administrativas en el servicio exterior y la continuidad de las funciones de la dependencia se consolidaron.
El desglose de las posturas oficiales emitidas por las áreas de comunicación del gobierno y las variables normativas asociadas al control de los servidores públicos detalla las siguientes incidencias informativas:
Posición de la Secretaría de Economía: Consultada respecto a la mecánica y el financiamiento del traslado transatlántico en clase ejecutiva, el área de Comunicación Social de la dependencia precisó de forma institucional a los medios que se trata de un viaje privado. Al ser tipificado como un acto fuera del ejercicio de sus funciones, se determinó que la estancia en Europa no constituye una gira de trabajo oficial ni compromete recursos del erario público asignados a viáticos de representación internacional.
Debate sobre austeridad interna: La circulación de las impresiones gráficas en redes sociales generó comentarios y cuestionamientos por parte de diversos usuarios de las plataformas, quienes contrastaron el formato del viaje comercial con las directrices de optimización del gasto público y la política de austeridad republicana promovida por la actual administración del Gobierno federal.
Este escenario se presenta semanas después de una controversia administrativa asociada al desempeño del ex Canciller. En meses previos, Ebrard reconoció públicamente que uno de sus familiares directos permaneció por un lapso estimado de seis meses en las sedes oficiales de la Embajada de México en el Reino Unido durante el ejercicio fiscal 2021, periodo en el que se desempeñaba como titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). El funcionario argumentó en su momento que la estancia derivó de una invitación de cortesía por parte de la entonces embajadora Josefa González Blanco, rechazando categóricamente la existencia de un desvío o uso indebido de las partidas presupuestales asignadas al servicio exterior.
La situación técnico-legal escaló a la presentación de una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el presunto uso indebido de recursos públicos, a la par de la apertura de un expediente de investigación de carácter administrativo bajo la tutela de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
La Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, confirmó de manera oficial el inicio de las indagatorias correspondientes tras la recepción de las quejas ciudadanas. La jefa del Ejecutivo Federal puntualizó que, ante la inexistencia de normas específicas detalladas en los reglamentos de la SRE sobre la permanencia de particulares en recintos consulares en contextos similares, la cancillería procedería con la elaboración y publicación de nuevos lineamientos técnicos para regular de forma estricta los recintos y evitar nuevas controversias.



