
MÉXICO.— Organizaciones civiles y defensores de los derechos humanos iniciaron una campaña de fiscalización en los talleres textiles del país ante denuncias de presunta explotación laboral en la manufactura de las camisetas oficiales del Mundial 2026.
La alerta surge a pocos días de la inauguración del torneo, señalando que las prendas inspiradas en diseños artesanales mexicanos se producen bajo esquemas de jornadas excesivas y remuneraciones mínimas.
El núcleo de la controversia radica en la brecha económica entre los altos precios de venta al consumidor final y el pago que reciben las costureras y artesanos en comunidades vulnerables.
De acuerdo con los colectivos denunciantes, mientras las marcas globales obtienen márgenes de ganancia históricos aprovechando la identidad cultural de México, la cadena de suministro local carece de contratos formales y prestaciones de ley básicas.
Ante el descontento en plataformas digitales, diversos sindicatos y representantes de talleres tradicionales han solicitado formalmente a las autoridades federales y a los organizadores del evento que se realicen auditorías inmediatas a las maquiladoras.
El objetivo es regularizar las prácticas comerciales, garantizar un comercio justo y asegurar que la derrama económica de la justa deportiva beneficie equitativamente a los trabajadores nacionales.









































































