
CDMX.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, desestimó los pronunciamientos emitidos por la gobernadora del estado de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, referentes a las investigaciones de agencias de Estados Unidos que presuntamente involucran al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Durante el desarrollo de la conferencia matutina en Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo Federal caracterizó los señalamientos como parte de una estrategia de propaganda política y enfatizó la necesidad de mantener el enfoque institucional en las respectivas competencias de cada nivel de gobierno.
Antecedente de la postura estatal: Conforme a los registros del lunes, la gobernadora de Chihuahua externó una postura crítica hacia la administración federal, señalando un presunto encubrimiento respecto a las indagatorias que autoridades de los Estados Unidos siguen sobre perfiles vinculados al partido Morena.
En su declaración, Campos Galván hizo un llamado explícito para que el Gobierno de la República responda a los requerimientos del país vecino y proceda a la entrega del mandatario sinaloense con licencia.
Réplica del Ejecutivo Federal: Al ser cuestionada sobre este emplazamiento este martes, la presidenta Sheinbaum Pardo declinó profundizar en la controversia o entablar un debate mediático directo con la gobernadora chihuahuense.
"No voy a entrar en un asunto de propaganda política; en un debate con la gobernadora de Chihuahua", acotó de manera textual, remarcando que la prioridad de los funcionarios públicos debe centrarse de forma exclusiva en el desahogo de sus responsabilidades constitucionales y de gestión.
Estatus de la relación institucional: Pese al diferendo en materia de seguridad y procuración de justicia externa, la mandataria federal aclaró que se mantiene la colaboración administrativa formal y el respeto mutuo entre la Federación y el Gobierno del Estado de Chihuahua, descartando una ruptura en los canales oficiales de comunicación gubernamental.



