
BOGOTÁ, Colombia — Un balance preliminar presentado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) confirmó que múltiples municipios del suroccidente de Colombia han sido declarados en alerta roja debido a los severos daños estructurales causados por el terremoto de magnitud 7.4 registrado en las últimas horas.
El epicentro del movimiento telúrico generó las principales afectaciones en los departamentos del Valle del Cauca, Cauca y Nariño, donde se reportan decenas de edificaciones colapsadas, afectaciones en vías principales e interrupciones en los servicios de energía eléctrica, agua potable y telecomunicaciones en diversos sectores urbanos y rurales.
La ciudad de Cali se ubica entre las zonas con mayor impacto, registrando una alta concentración de emergencias por colapsos parciales de viviendas, daños en hospitales públicos e incendios derivados de fugas de gas. Ante este panorama, las autoridades locales procedieron a decretar la calamidad pública y activar protocolos especiales de rescate y asistencia humanitaria.
Los organismos de socorro, integrados por el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja y la Defensa Civil, mantienen despliegues continuos para la atención de personas lesionadas, la búsqueda de sobrevivientes atrapados entre los escombrados y la evacuación preventiva de inmuebles que presentan riesgo inminente de derrumbe.
Por su parte, el Gobierno Nacional anunció la movilización de maquinaria pesada, plantas potabilizadoras de agua y kits de asistencia de emergencia hacia los puntos críticos. Asimismo, habilitó un centro de mando unificado para coordinar los esfuerzos de recuperación y realizar la evaluación detallada de las pérdidas humanas y materiales.









































































